Trabajamos en esta cocina chica, típica de departamento (2,30 × 1,97 m).
El problema principal era la falta de superficie de apoyo y de guardado real para el uso diario.
Respetando la distribución original, el proyecto se enfocó en optimizar cada centímetro:
– se sumó mesada de trabajo
– se reorganizó la heladera
– se integró el lavarropas bajo mesada
– se ocultó el calefón y se agregó guardado abierto para electrodomésticos de uso cotidiano
El cambio de puerta a puerta granero permitió cerrar la cocina sin perder espacio.
En este tipo de cocinas, el diseño inteligente hace toda la diferencia.
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